La tasa de interés es uno de los conceptos más importantes a entender cuando usas una tarjeta de crédito.
Si bien estas tarjetas son una herramienta útil para hacer compras y gestionar tus finanzas, las tasas de interés pueden volverse un desafío si no las manejas correctamente.
¿Qué es la tasa de interés en una tarjeta de crédito?
La tasa de interés en una tarjeta de crédito es el costo que pagas por pedir dinero prestado cuando no pagas tu saldo completo al final del mes.
En otras palabras, cuando utilizas tu tarjeta de crédito para hacer una compra y no pagas el total del saldo en la fecha de corte, el banco te cobrará un porcentaje adicional en concepto de intereses.
Este porcentaje es la tasa de interés o tasa de porcentaje anual (APR), que varía según el banco, el tipo de tarjeta y tu historial crediticio. Cuanto mayor sea la tasa de interés, más dinero pagarás por mantener un saldo en tu tarjeta.
Tipos de tasas de interés en tarjetas de crédito
Existen diferentes tipos de tasas de interés que se aplican a las tarjetas de crédito, dependiendo de la transacción que realices o de tu comportamiento de pago. Aquí te mostramos los tipos más comunes:
1. Tasa de interés por compras
Esta es la tasa de interés que se aplica cuando haces compras con tu tarjeta y no pagas el saldo completo antes de la fecha de vencimiento.
La mayoría de las tarjetas de crédito ofrecen un periodo de gracia (generalmente de 30 días) durante el cual no se generan intereses si pagas el saldo completo.
2. Tasa de interés por avances de efectivo
Un avance de efectivo es cuando utilizas tu tarjeta de crédito para retirar dinero en efectivo de un cajero automático.
Este tipo de transacción suele tener una tasa de interés más alta que las compras regulares, y no siempre incluye un periodo de gracia. Los intereses por un avance de efectivo comienzan a acumularse de inmediato.
3. Tasa de interés por transferencias de saldo
Algunas tarjetas ofrecen la opción de hacer transferencias de saldo, es decir, transferir la deuda de una tarjeta de crédito a otra que tenga una tasa de interés más baja.
En estos casos, la tasa de interés puede ser promocional (a veces incluso del 0% por un tiempo limitado) o puede haber una tasa estándar que aplica después de un cierto periodo.
4. Tasa de penalización
Si no haces tus pagos a tiempo o excedes el límite de tu tarjeta, el banco puede aplicar una tasa de penalización.
Esta tasa suele ser más alta que la tasa regular y puede permanecer activa durante varios meses después de haber incurrido en la penalización.
¿Cómo se calcula la tasa de interés en una tarjeta de crédito?
La tasa de interés en una tarjeta de crédito se calcula de forma anual, y por eso también se conoce como Tasa de Porcentaje Anual (APR). Sin embargo, los intereses se aplican diariamente sobre el saldo pendiente.
Para entender mejor cómo se calculan los intereses, aquí te mostramos los pasos básicos:
1. Conoce la tasa de interés diaria
La tasa de interés se divide por los días del año para obtener la tasa de interés diaria.
2. Multiplica por el saldo pendiente
El banco aplicará la tasa diaria a tu saldo pendiente cada día que no pagues el monto total de tu tarjeta. Supongamos que tienes un saldo pendiente de $10,000.
3. Suma los intereses diarios del mes
Al final del mes, el banco suma los intereses generados cada día y te los cobra en tu próxima factura.
Este monto se sumará a tu saldo pendiente, lo que hará que el total de la deuda aumente si no haces pagos adicionales.
¿Cómo evitar pagar altos intereses?
Aunque las tarjetas de crédito son útiles, pueden volverse costosas si no gestionas bien los intereses. A continuación, te damos algunos consejos para evitar pagar intereses altos y mantener tus finanzas bajo control:
1. Paga el saldo total cada mes
La mejor manera de evitar pagar intereses es liquidar el saldo completo de tu tarjeta antes de la fecha de vencimiento. Al hacerlo, te beneficias del periodo de gracia y no se te cobrarán intereses por las compras que hayas realizado durante el mes.
2. Evita los avances de efectivo
Los avances de efectivo tienen tasas de interés más altas y empiezan a generar intereses de inmediato. Si necesitas efectivo, busca alternativas como una cuenta de ahorros o un préstamo personal, que suelen tener mejores condiciones.
3. Paga más del mínimo
El pago mínimo que aparece en tu estado de cuenta es solo una pequeña fracción de tu saldo total, y pagar solo esa cantidad hará que los intereses se acumulen rápidamente. Intenta pagar más que el mínimo para reducir el saldo pendiente y evitar que los intereses se acumulen.
4. Aprovecha las ofertas de interés cero
Algunas tarjetas ofrecen promociones de 0% de interés en compras o transferencias de saldo durante un tiempo limitado. Aprovecha estas promociones para pagar tus compras a plazos sin acumular intereses. Solo asegúrate de saldar la deuda antes de que termine el periodo promocional.
5. Mantén un buen historial de pagos
Pagar a tiempo es clave para evitar la tasa de penalización. Configura recordatorios o pagos automáticos para asegurarte de que no te olvidas de realizar los pagos a tiempo y mantener tu tasa de interés bajo control.
Si manejas bien tus pagos y evitas acumular intereses innecesarios, puedes beneficiarte de las ventajas de una tarjeta de crédito sin que te cueste más de lo necesario.
Recuerda siempre leer los términos de tu tarjeta, evitar los avances de efectivo y pagar a tiempo para mantener tus finanzas bajo control.



